2015-52-Las-5-mentiras-sobre-el-marketing-de-contenido-que-no-debes-creerte-header.png

Las cinco mentiras sobre el marketing de contenido que no debes creerte

Resulta que con tanta saturación de información (muchas veces superficial) algunos han creído que el marketing de contenido era una especie de panacea, la nueva piedra filosofal de la alquimia del marketing digital.

La fórmula parecía sencilla: creamos un blog y escribimos algunos post- digamos uno a la semana- por supuesto, pensando siempre en el posicionamiento en los buscadores, poniendo énfasis en las palabras clave. Después los publicamos también en las redes sociales; quizás también intercambiamos enlaces con algún blog amigo. ¡Listo! ¡La audiencia se rendiría a nuestros pies y en poco tiempo dominaríamos el mercado y, quizás, el mundo!

Estas cinco sentencias, repetidas hasta el hartazgo en estos últimos tiempos, han generado gran parte de la confusión existente sobre el marketing de contenido. Veamos cómo corregirlas.

 

[1] El contenido es el rey. El usuario es el rey.

La necesidad de contenido parte de la demanda de los usuarios. Actualmente es prácticamente impensable que exista un usuario que no consuma algún tipo de contenido y así lo demuestran los datos. Más del 50% del tiempo que pasamos conectados a internet lo hacemos consumiendo contenido de distintos tipos; de él, dedicamos exclusivamente a contenido de lectura el 22%.

A priori, esta situación parece simplemente reflejar el comportamiento de los usuarios online en términos del nuevo ocio digital. Pero no, va mucho más allá.

La realidad de los negocios es que los usuarios exigen contenido para tomar decisiones. Las personas buscan, exploran, comparan y evalúan en función del contenido digital. El contenido se ha vuelto un elemento clave en el proceso de compra. Quizás, este protagonismo del contenido haya contribuido a la difusión de la idea errónea de que el contenido es el rey.

El rey es el usuario y el contenido es el instrumento imprescindible para que éste considere sus opciones antes de decidir.

 

[2] La distribución es la reina. La conversación es la reina.

Una parte indispensable del marketing de contenido es su distribución. El contenido, para que tenga sentido en el marketing, debe llegar a la audiencia para la que fue pensado a través de distintos canales. El verdadero paradigma del marketing de contenido, desde su definición misma, es su capacidad de atraer y/o retener a una audiencia, y la única forma de constatar esta capacidad del contenido es a través del feedback que se recibe por su parte.

El contenido es relevante y valioso para una estrategia de marketing en la medida que permite establecer una conversación con la audiencia para la que fue pensado. La conversación, digital en el caso del marketing online, es lo que revelará el interés o no de la audiencia en una propuesta de valor.

 

[3] El contenido es para posicionarse en los buscadores. El contenido es para relacionarse con la audiencia.

Se ha escrito mucho, quizás demasiado, sobre la relación entre el posicionamiento en buscadores y el marketing de contenido. El contenido se crea a partir de la visión y el análisis de las necesidades de la audiencia y no para adaptar textos a los algoritmos de los buscadores.

El contenido debe tener la función de vínculo entre quien lo emite y quien debería recibirlo, después vendrán los motores de búsqueda.  Si el contenido le gusta a los usuarios, también les gustará a los buscadores.

 

[4] El contenido es para captar tráfico. El contenido es para acompañar al usuario en su customer journey.

La función del marketing  de contenido es la de cumplir el rol de enlace entre las necesidades de la audiencia y una propuesta de valor que se quiere que esta considere. El contenido es mucho más que un elemento de captación de tráfico. Esto sería quedarse con solo una pequeña parte de todo lo que puede aportar.

Recordemos que el customer journey describe ese recorrido teórico que hace un usuario desde que toma contacto por primera vez con una propuesta de valor, hasta que decide transformase en cliente (y permanece siéndolo).

El contenido es parte indispensable no solo de las acciones de atracción. El contenido es fundamental  para relacionarse con los usuarios, crear un vínculo, persuadirlos para que decidan por nosotros y mantenerlos como clientes activos. El contenido debe acompañar a los usuarios en todos esos puntos de contacto y no solo en la fase de atracción.

 

[5] Marketing de contenido es tener un blog. Marketing de contenido es una estrategia enfocada en la creación y distribución de contenido relevante y valioso, para atraer y retener a una audiencia.

Un blog es un canal entre los muchos en los que se puede distribuir contenido (propios, sociales, colaborativos, de pago…). Los artículos que se publican en un blog son sólo un tipo de contenidos, habitualmente de lectura, de los más de 50 o 60 posibles (de lectura, gráficos, descargables, multimedia). Tener un blog definitivamente no es hacer marketing de contenido.

El marketing de contenido requiere la definición de un estilo de comunicación, analizar las audiencias con las que queremos comunicarnos, estudiar los canales de distribución idóneos para cada audiencia y comprender los puntos de contacto con el público objetivo.

Si estas variables no están en la ecuación, simplemente es contenido. Pero nunca marketing de contenido.

 

¿Quieres saber más sobre cómo definir tu estrategia de contenido? Descarga nuestro [RoadMap #1] Mapa de estrategia de contenido en este enlace.

[RoadMap #1] Mapa de estrategia de contenido
 
Marcelo ArnoneLas cinco mentiras sobre el marketing de contenido que no debes creerte

Únete a la conversación

Contenido relacionado